imagen tomada de internet OCTUBREANOS …Bañabas fugaz la ventana y los nimbos te llamaron octubre. Mi ánimo al viento, como hojas del árbol donde nacieron mis cuentos. A plomo tu cuerpo en el sino incierto del norte y del sur, del este y oeste… Por cualquier camino eras buena. Las gentes pronunciaban tu nombre con su última luz encendida, como si supieran de ti lo que saben de otros: de los pájaros que robaron las migas mientras pretendíamos sus alas, de las verdades que el Lobo confió al cazador, y de su resignación al cuchillo. Mis sueños deslicé en tu silueta. De rojo, al azar te acercabas. Yo imaginaba auditorios; y de pronto tú, vertías mis miradas por todo tu cuerpo, como si no las quisieras. Fuimos orugas, insectos, fuimos la hipótesis de nuevas especies. Argumentamos tendencias, voluntad para cosas distintas, pero permanecimos inmóviles, como si al inhalar tus partículas te hicieras pequeña, como si al alejarte, a lo mejor te absorbiera. La inmovilidad infectó la avenida: las lu...