GEODÉSICAS
Mis híbridas especies zozobraban
en los miedos,
en las aguas que no te
reflejaban.
Los pozos de la ausencia,
los húmedos vacíos, sin tu nombre,
desataban el filo de su
voz rotunda.
Los puntos de fuga, los
índices de ajenas perspectivas al imán inédito del labio,
apuntaban a ciudades en
el frío,
a sus calles zurcidas
entre sombras resignadas
a la inanición de las distancias
infinitas,
codo a codo.
Pero todos los sucesos
que engendra tu mirada,
accionan los sueños del
opiómano, los colores que el futuro
aún no adivinaba en las
semillas.
Y de los mundos
imposibles, los moldes de nosotros
traducen los intrínsecos
detalles de este hogar,
regazo de la madre donde
somos.
Sin habernos conocido,
sin habernos pronunciado,
como un silencio
voyerista,
tú, lista para un abrazo
a mi medida y yo llenando mis abismos de tu nombre,
conmemorábamos el sabor
de las frutas conocidas
y de aquel café con
galletas por la tarde…,
déjà vu de los cuerpos necesarios, para
siempre de las palabras comestibles.
En el territorio de mis
ojos, tus designios van dando color a las cosechas,
mientras siembro verbos
en los tuyos,
y hago reír tus dudas de
las dudas de costumbre.
Y el baño fresco cuando
dices “te esperaba”, reinicia en los relojes
después de la jornada, el
sueño común de no morir después de muertos.
Y nos creemos renaciendo
de diluvios,
como olivos en mundos que
aún no nos sabían.
Entonces, el espacio
sideral se compone de todas las luces apagadas,
mientras tu voz suave
propulsando nuestras naves,
devela los insectos de la
luz y sus guaridas;
y las geodésicas de
nuestros dedos en el barro,
apuntando a Ararats todos los días,
ensayan cada día, exactamente
pronunciarnos.

De mis favoritos , asombrosa la forma en que expresas tantos pensamientos y sentimientos a través de .... Un abrazo
ResponderEliminarMuchas gracias por tu visita y tu amable comentario. Y cierto, las metáforas condensan mundos y me alegra que lo hayas percibido. Si deseas que te lea hazme llegar tu enlace. Un abrazo también.
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